Bemoles

Por Pili Yoldi - Viernes, 23 de Octubre de 2015 - Actualizado a las 06:09h

 

“Tiene bemoles que el pájaro pico dorsiblanco tenga más crédito para el TSJN que la empresa Magna con 200 trabajadores en Navarra”, valoraba en Twitter el diputado de UPN en Madrid Carlos Salvador, a propósito de la sentencia que anula el proyecto minero de Magnesitas en el hayedo protegido de Zilbeti. No sé nada de los bemoles del pico dorsiblanco ni por supuesto me voy a referir a los de nadie más, pero, después de leer la sentencia, lo que considero que sí tiene bemoles es lo que firmaron los responsables de Medio Ambiente del Gobierno de UPN para autorizar la cantera de Magnesitas: una Declaración de Impacto Ambiental favorable que vulnera su propia normativa y también la europea, la Directiva de Hábitats. Con los mismos bemoles -eran los tiempos de Miguel Sanz y, después, los de Barcina- se ocultaron los informes contrarios, se aprobó el PSIS sin el informe de la CHE y se autorizó la actividad extractiva en un suelo protegido donde no se podía autorizar. Además, para acabar de atarlo bien y, sin duda, también por sus bemoles, firmaron en 2010 el convenio con Magna y los ayuntamientos para garantizar sin ningún impedimento la construcción de la cantera. Afortunadamente, hoy el dorsiblanco sigue ahí y Magnesitas también. Las leyes son para cumplirlas y la política para el bien común. Aunque el caso continúa y Magna proyecta recurrir, confiemos en que la sentencia termine al menos con el blindaje por bemoles de proyectos que se saltan normativas, técnicos y leyes. Ni Twitter ni Salvador les van a aguar la fiesta a los activistas de Monte Alduide y de SEO/BirdLife. Durante cinco años han custodiado el hayedo, han llevado sus argumentos a los medios y a la calle y finalmente han ganado limpiamente la batalla jurídica, apoyados solo en contundentes razones.

 

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